Debbo,
IES CAÑADA REAL | 23 Febrero 2008 10:27
claro estaba que para Sandra no, ya que ese mismo día había muerto su mejor amiga pero ella no lo quería recordar.
A la caída de la tarde vino un matrimonio para adoptar a una niña que fuera quapa, cariñosa e inteligente, todo lo que Sandra era.
Al rato se combocó una reunión para que escogieran a una niña del orfanato, eligieron a Sandra.
La familia era rica y poderosa,Sandra estaba muy contenta por fin acababa de cumplir su sueño.
Al llegar a su nueva casa les preguntó que donde estaba su habitación, estaba en el fondo.Era una enorme habitación con una cama litera y muchos jueguetes, pero lo que ella no conprendia era porque había dos camas y juguetes para niños, ¡Tenía un hermano!
Se llamaba Joaquin, era muy simpático y agradable, ella se llevaba muy bien con él.
Al caer la noche Sandra se fue inmediatamente a dormir para estrenar su cama nueva,era muy cómoda y blandita.Cuando se despertó al día siguiente se encontró una desagradable sorpresa,su hermanito había muerto,sus padres estaban llorando muy tristes,Sandra le preguntó que le había pasado a su hermano y sus padres le respondieron:
-Hija tu hermanito se ha muerto asfixiado con las sábanas de su cama,pero no te preocupes,pronto tendrás otro y te lo pasarás igual de bien que con este.
Sandra se puso muy triste,pues para la corta edad que tenía había sufrido un sinfin de desgracias.A los pocos meses adoptaron a otro niño huérfano,¡esta vez era una niña!
Sandra se lo pasaba muy bien con ella y jugaba mucho a las muñecas y a otras cosas.Al crecer toda su mala suerte pasó y vivió feliz con sus padres y con su hermana,que aunque no eran su familia de verdad ella estaba muy contenta porque había cumplido el sueño de su vida,¡tener una familia buena y cariñosa!,justamente lo que era su familia actual a la que quería mucho.
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...:::Jud!t:::...,
COLEGIO AVE MARIA | 29 Febrero 2008 10:02
Sandra esperó toda la noche muy impaciente, pensando que ella podía ser la afortunada pero, desgraciadamente, cuando se levantó por la mañana no era ella. Un chico, Marcos, se iría esa mañana del orfanato con una familia acomodada que tenía dos hijos.
Sandra se quedó muy decepcionada, pero pensó que otros también tenían que tener sus buenos momentos.
Pasaron los años y Sandra salió de aquel orfanato en el que había vivido tantas cosas. ¡Tenía tantos recuerdos de aquel lugar! Unos mejores y otros peores, pero todos recuerdos. Eran especiales los de Marta, a la que recordaba todos los días.
Con el tiempo, Sandra tuvo su propia vida. Se casó con un chico dos años mayor que ella y unos años más tarde tuvieron tres hijos.
Un día, cuando Sandra volvía de dejar a sus hijos en el colegio, se cruzó con una chica cuya cara le resultaba familiar.
Ésta le dijo: "¡Hola!"
- Lo siento. Tu cara me suena mucho pero no acabo de recordar de qué te conozco.
De pronto la cara se Sandra se puso pálida.
La otra mujer dijo: "Soy Marta".
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_snd_parquesol_,
COLEGIO AVE MARIA | 29 Febrero 2008 10:12
Aquel día no fue el suyo... Habían ido a adoptar a alguna niña, pero no fue a ella, fue a Clara, su único apoyo desde que Paula muriera. Sandra no quería seguir en aquel orfanato ni un minuto más. Aquella noche se fugaría. Disfrutó de la cena insípida que le sirvieron en una bandeja en aquel lugar, al que no volvería hasta que fuera adulta para sacar a alguna niña como ella.
Cuando apagaron las luces, cogió sus pocas cosas, muchas de las cuales eran recuerdos de Paula (su muñeca, un trozito de su babi...) y lo metió en su mochilita.
La ventana de su cuarto no era muy alta, así que saltó con la única esperanza de encontrar un lugar donde no estuviera triste y pudiera tener un amigo y una familia que la quisiera y no estuviese sola. El aterrizaje fue algo duro, pero no permitiría que aquellas magulladuras la detuvieran.
Tras andar unos cuantos metros, miró atrás. Estaba dejando atrás no solo el orfanato, sino sus malos recuerdos, los golpes que recibía no solo de sus compañeros sino también de sus cuidadoras que, cegadas por la ira y la desesperación, le daban palizas casi de muerte. Allí quedaban todos los malos momentos, con ella llevaba el recuerdo de Paula y de Clara, sus dos únicas aliadas en aquel lugar. Dio otro paso y otro, y otro... Echó a correr... Echó a correr hacia la felicidad...
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karol,
COLEGIO AVE MARIA | 7 Marzo 2008 10:11
Sandra esperaba impaciente la llegada de esa sorpresa. Llevaba todo el día pensando en que podía ser un regalo material, la salida de aquel lugar espantoso...
La vida le había dado demasiados golpes bastantes fuertes, pero a pesar de todo eso, ella era una persona fuerte.Tal vez los grandes obstáculos puestos en su pequeño trayecto de vida la habían hecho madurar de una manera extremadamente alucinante.
Pasaban las horas y la tarde no llegaba. No llegaba el momento de saber si era para ella ese regalo que tanto estaba esperando.
Después de los golpes que había recibido tras la muerte de su amiga Paula, Sandra se volvía a quedar sola en ese horrible lugar que tanto detestaba.
No sabía nada de sus padres desde que su madre la dejó allí, siempre había soñado con tener una familia que la acogiera, que le diese todo el cariño que se le da a una niña de sus años que todavía cree en los Reyes Magos. Estaba segura de que, aunque tuviera ese sentimiento de necesitar a una familia, no iba a volver con su madre en el caso de que volviera a por ella. Sandra lo había pasado muy mal y no estaba dispuesta a arreglar nada.
Por fin llegó la hora, Teresa llamó a todos los niños del orfanato y los reunió en una pequeña salita. Sandra sonreía , tenía la corazonada de que el nombre elegido para aquella sorpresa era el suyo. Efectivamente, ella había sido la premiada para aquella sorpresa.
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CriS..*,
COLEGIO AVE MARIA | 14 Marzo 2008 09:47
Una pareja iba iba a ir al orfanato a adoptar a un niño. Sandra ponía todas sus esperanazas en que la elegida fuera ella. No fue así, elegirieron a Marta, su gran enemiga y la que le había dado el golpe. Aunque ya la había pedido perdón, a Sandra le sentó fatal que la hubieran elegido a ella. Así que noche tras noche miraba por la ventana deseando que alguien viniera a por ella. Pasó un año y ella cada vez tenía menos esperanzas. Ya no iba bien en el colegio y volvía a sentirse sola por la ausencia de Paula. Pero su suerte cambió cuando Ana y Rafael llegaron al orfanato. Nada más verla supieron que ella sería la hija ideal, y la educarían y la querrían muchísimo. Sandra no se lo podía creer, pero, después de tanto tiempo, su sufrimiento se había visto recompensado.
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martadpa,
IES PICOS DE URBION | 18 Marzo 2008 13:48
Sandra ese día tenía clase de matemáticas antes del recreo, a ella le gustaban aun así, estaba muy aburrida en clase, pero pronto sonó el timbre que anunciaba que ya podían salir al recreo. Al salir , Sandra se acordó de Paula, porque en el recreo siempre jugaba con ella. Se pasó todo el tiempo pensando en ella, en que era su mejor amiga, en lo mucho que la quería y que la echaba mucho de menos, pero cuando faltaban cinco minutos para que sonara el timbre para entrar a clase, oyó su nombre por el altavoz "Sandra García, por favor, vaya al despacho del director". Todos miraron a Sandra fijamente, se hizo un silencio en el patio, murmuraban preguntándose los unos a los otros que qué había hecho Sandra, pero ella estaba segura de que no había hecho nada.
Se dirigió al despacho, estaba asustada, tenía miedo de lo que le podían decir. Llamó a la puerta y la voz del director le dijo que pasara. Sandra entró y vio a los padres de Paula. Pasó y los padres le empezaron a hablar de Paula, que era muy buena niña, obediente, responsable, estudiosa, inteligente,...Sandra sabía todo eso, pero no sabía qué decir hasta que, de pronto le empezaron a comentar que Paula desde siempre había querido tener una hermana y que Paula a ella la quería como tal. Sandra estaba muy sorprendida.
Paula entendió todo cuando le dijeron que quería adoptarla y que sería su nueva hija.
Sandra aceptó encantada y en tres días se trasladó a vivir con sus nuevos padres. Ahora Sandra tenía lo que siempre quiso tener.
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Yoli-yo,
COLEGIO VIRGEN DE GRACIA | 8 Abril 2008 20:27
Quizá eran ya demasiados muros los que Sandra había saltado. Tantos problemas se acumulaban en una depresión sin fondo, se sentía como un pozo oscuro, al que el agua dejó de llegar hacía mucho tiempo. Las situaciones a las que se vio enfrentada le hicieron madurar antes que los demás y con solo diez años era una mujer psicológicamente preparada para cualquier desastre.
El día en que la directora anunció una acogida de algún niño del orfanato, Sandra pensó en que ella era un mal partido. Era baja, de ojos tristes, y no tenía ninguna cualidad con la que impresionar a una futura familia.
Entonces una anciana que parecía ser muy afamada en la ciudad tocó a la puerta. Ella, viendo que las demás niñas estaban en gimnasias, se dirigió a ella y la abrió.
- ¿Tú eres una maestra?
-No señora, soy una niña de este orfanato.
-Vaya hija, tienes un porte muy maduro para tu edad, ¿cuántos años tienes?
-Nueve, aunque hoy es mi décimo cumpleaños.
-Entonces estaréis todas de fiesta, siento interrumpir.
-¡OH, no se preocupe señora! Las niñas se encuentran en el gimnasio, llegarán al vestíbulo en veinte minutos.
-¡Qué suerte! Así tendré más tiempo para conversar contigo!
La anciana entró y me llevó con ella a unos silloncitos en un rincón apartado de la sala. Estuvimos hablando, no sé cuanto tiempo pero se me hizo muy corto. Cuando me quise dar cuenta, era la hora de cenar y la mujer debía marcharse. Antes de hacerlo, se acercó a mí y me dio un beso en la mejilla. Se llamaba Blanca, como una nube, como el cielo, como mi ángel de la guarda. Sabía que había lago que nos unía con un fuerte lazo aunque no sé decir lo que era. A partir de ahora recibiría visitas suyas y llegaría a llenarme como persona. Gracias Blanca.
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pizca,
IES RIBERA DEL JALON | 25 Abril 2008 13:28
Sandra creía que quizás sus nuevos amigos le habrían preparado una fiesta al día siguiente de su cumpleaños para que ella creyese que no le habían regalado nada y en realidad le montarían hoy una gran fiesta. A la hora de la comida llamaron a Marta, resulta que había venido una pareja y querían llevarsela con ella, después de haber estado mirando durante todo el día, eligieron a Marta como su futura hija.
Sandra no dejaba de llorar, Marta siempre había tenido amigos y había sido muy popular, y además de eso ahora también tenía una familia, pero ella... ¿que podía esperar ella de la vida si nunca le había dado nada?
Sandra se escapó del orfanato, pensó que así los del orfanatto se preocuparían por ella y la buscarían, y así saber a quien importaba. Pasaron varios dias y nadie la buscaba, no veia carteles por las calles con su foto, ni salía en las noticias... Nadie sabia quien era, pero tampoco parecía que les importase demasiado. Un día marta decidió que quería morirse e irse con su amiga al cielo, seguro que ella fue bienvenida allí y era muy feliz jugando y riendo todo el día con sus amigos. Subió a una torre desde la cual se veia toda la ciudad, se sentó en el bordillo y lloró y reflexionó antes de tirarse. Cuando esteba a punto de tirarse, subió una mujer con la misma intención que marta, tendría unos 27 años, no más y quería suicidarse. ¿Como alguien tan guapo y joven como ella querría suicidarse? Estuvieron hablando de Sandra durante mucho rato, la verdad esque la mujer era muy maja. Pero al cabo del rato a Marta le entró la curiosidad y le preguntó porque se iba a tirar ella también. La mujer le contestó que había abandonado a su hija en un orfanato hacía diez años y desde entonces no había podido vivir tranquila. Ellas no sabían que eran madre e hija, pero decidieron darse una oportunidad como tal. Cuando fueron a bajar de la torre, un joven hombre (el padre/ novio) las mató.
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igiz11,
IES LANDABERRI | 26 Abril 2008 10:44
Sandra no sospechaba que aquel día podía ser uno de los mejores de su vida. Se levantó, como todos los días, fue al comedor a desayunar y después empezaron a jugar. Mientras jugaban, Sandra se dio cuenta de que el día de su cumpleaños fue uno de los peores días de su vida.
A media mañana, la señora Teresa, la directora, anunció que todas las niñas y niños del orfanato estuvieran atentos porque la sorpresa podía llegar en cualquier momento del día. Cuando oyeron el comunicado, todos los niños se entusiasmaron y empezaron a especular sobre a quién le podía llegar aquel regalo tan especial.
Sandra era de las pocas niñas que estaba tranquila, pero cuando oyó rumores de que era casi seguro de que la sorpresa era para ella, se empezó a poner nerviosa. Estaba moviéndose, andando de un lado para el otro; no se podía parar ningún momento de lo intranquila que se encontraba.
El esperado momento llegó a media tarde cuando se abrió la puerta principal del orfanato. Al principio sólo se podían ver dos sombras puesto que el sol no dejaba ver quiénes eran. En ese mismo instante, una nube ocultó el sol y se pudieron ver a las dos personas agarradas de las manos.
De repente, Sandra puso la vista en la puerta principal y se dio cuenta de que eran sus padres. Ella fue corriendo a darles un abrazo y los tres empezaron a llorar de la emoción. Los padres de Sandra le dijeron a ella que estaban de nuevo juntos y que venían para llevarla a casa y empezar de nuevo como una nueva familia.
Así, Sandra fue la niña más feliz del orfanato y empezó a vivir la nueva vida muy contenta.
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mar,
COLEGIO AVE MARIA | 28 Abril 2008 13:11
El día había comenzado mal para Sandra pues se acordaba mucho de su amiga Paula. Ella se había marchado y ahora no tenía a nadie con quien jugar.
De repente sonó el timbre, era la hora de la comida, así que, como cada día, debería dirigirse al comedor para comer con el resto de sus compañeros. Pero algo inesperado sucedió. Marta, su peor enemiga, la había llamado y las dos se dirigían hacia el baño. Lo que menos iba a esperar Sandra es que Marta la cogiera por la espalda y la golpeara horriblemente hasta el punto de dejarla inconsciente.
Estuvo coma varias semanas, hasta que un día despertó. Lo que más la extrañó es que hubiera una mujer en su habitación a la cual no conocía de nada.
Al verla despertar, la mujer la mujer le dijo cariñosamente:
-"Ya estoy aquí. Por fin te he encontrado, siento no haberlo hecho antes. Tranquila, que yo te protegeré y nunca más volverás a ese lugar".
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