LA TAHA (Granada)
La maldicion del craneo
4 Abril 2008 12:00
Un día un alquimista de china, andaba por un camino de tierra rodeado de grandes paredes de piedra. Siguió andando durante más de 10 minutos, cuando al lado del camino vio un craneo, un craneo humano, rodeado de flores bellas que salian alrededor del craneo.
El alquimista extendió la mano y cogió la calavera.
De golpe el cráneo pareció expresar una sonrisa y habló al alquimista:
- Sé que vas al pueblo para casarte con una joven.- Porque yo soy muy listo y lo sé todo.
El alquimista asombrado de los poderes del craneo le hizo una propuesta.
- Si me ayudas are lo que sea ... te ... te devolveré la vida si es necesario. - dijo el alquimista desesperado. -dejarás de estar muerto.
- ¿Y quién ha dicho que estar muerto es malo? - respondió el cráneo borrando su sonrisa.
El alquimista enfurecido lanzó el cráneo contra la pared de rocas.
El cráneo no se rompio, y gritó, con voz calmada:
- Te castigo, te castigo con la peor maldición que existe, te quito la oportunidad de morir. Nunca morirás, vagarás por el mundo sin morir, enterrarás a tus hijos, a tus nietos, a tus tataranietos, y habrás deseado no cruzarte conmigo.
El alquimista no hizo caso al cráneo, y continuó su viaje.
Se casó con la joven y tuvieron 3 hijos pero pronto descubrió que pasaba algo raro.
Su mujer envejeció y murió, sus hijos y nietos envejecieron y murieron.
El pobre alquimista se volvió loco, y buscó durante tres siglos el cráneo hasta que un dia lo vio: estaba sobre la duna de un desierto en Egipto, rodeado de plantas y flores.
El alquismita suplicó que lo matara.
a lo que el cráneo contesto:
- Tu me tiraste contra una pared de piedra, me insultaste y además me salio un chichón que no se me quitó ni en 23 años, y quieres que yo ahora te ayude.
-¡Sí!- suplicó el alquimista.
- Pues ahora te chinchas y te aguantas. - Dijo el craneo desapareciendo y dejando un rastro de flores.
El alquimista extendió la mano y cogió la calavera.
De golpe el cráneo pareció expresar una sonrisa y habló al alquimista:
- Sé que vas al pueblo para casarte con una joven.- Porque yo soy muy listo y lo sé todo.
El alquimista asombrado de los poderes del craneo le hizo una propuesta.
- Si me ayudas are lo que sea ... te ... te devolveré la vida si es necesario. - dijo el alquimista desesperado. -dejarás de estar muerto.
- ¿Y quién ha dicho que estar muerto es malo? - respondió el cráneo borrando su sonrisa.
El alquimista enfurecido lanzó el cráneo contra la pared de rocas.
El cráneo no se rompio, y gritó, con voz calmada:
- Te castigo, te castigo con la peor maldición que existe, te quito la oportunidad de morir. Nunca morirás, vagarás por el mundo sin morir, enterrarás a tus hijos, a tus nietos, a tus tataranietos, y habrás deseado no cruzarte conmigo.
El alquimista no hizo caso al cráneo, y continuó su viaje.
Se casó con la joven y tuvieron 3 hijos pero pronto descubrió que pasaba algo raro.
Su mujer envejeció y murió, sus hijos y nietos envejecieron y murieron.
El pobre alquimista se volvió loco, y buscó durante tres siglos el cráneo hasta que un dia lo vio: estaba sobre la duna de un desierto en Egipto, rodeado de plantas y flores.
El alquismita suplicó que lo matara.
a lo que el cráneo contesto:
- Tu me tiraste contra una pared de piedra, me insultaste y además me salio un chichón que no se me quitó ni en 23 años, y quieres que yo ahora te ayude.
-¡Sí!- suplicó el alquimista.
- Pues ahora te chinchas y te aguantas. - Dijo el craneo desapareciendo y dejando un rastro de flores.








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