UBEDA (Jaen)
El gran bailarin
11 Abril 2008 12:35
Era se una vez una niño que deseaba ser bailarín. Sus padres no tenían dinero y además se oponían, porque decían que los niños que bailan hacen notar su condición sexual.
Víctor, que así era como se llamaba el chico, tenia muchas ganas de bailar. Un día en el colegio Luis, un compañero de su clase, dijo en voz alta que a Víctor le gustaba bailar y que eso era de mariquitas. Víctor pegó un grito y le dijo:
- ¡Si tu crees que el baile es de mariquitas pues haya tu, pero a mi gusta y no voy parar hasta conseguir ser un gran bailarín!
Víctor volvió muy enfadado a su casa por lo que le había dicho Luis. Su padre le pregunto que le pasaba y el le dijo que Luis le había dicho que bailar era de mariquitas. Su padre le dijo que no le hiciera caso y que lo había pensado y lo iba a dejar ir a una academia de baile. Víctor se tiró al cuello de su padre para abrazarlo.
Esa misma tarde su padre y él fueron a la academia de baile de la ciudad. Al llegar la directora le dijo que tenía que hacer una prueba para poder entrar en la academia. Tras hacer la prueba la directora habló a solas con el padre de Víctor. Ella le dijo que su hijo bailaba muy bien y que lo iban a dejar entrar en la academia. Su padre le dió la buena noticia en el coche. Víctor se puso muy contento.
Pasaron los días y Víctor iba mejorando. La profesora no se creía que un niño de su edad pudiera hacer cosas tan complicadas. Luis vió a Víctor en la academia y entró a ver lo que hacía. Cuando lo vió bailar se quedo con la boca abierta y en el fondo de su corazón se arrepintió de haberle dicho eso. Cuando Víctor terminó las clases se dió cuenta de que Luis estaba allí. Se vistió corriendo y fue a buscarlo. Cuando lo encontró por el pasillo lo paró. Luis le dijo que le predonara por lo que le dijo en la escuela. Víctor le dijo que no pasaba nada y que lo perdonaba.
Cuando llegó al colegio al día siguiente vió en el tablón de anuncios una competición de baile clásico. Corriendo fue a preguntarele al jefe de estudios si era verdad lo del concurso.El jefe de estudios le dijo que si y le pregunto que si se queria apuntar. Él le dijo que si y si le podia decir la normas del concurso.
Después de pasar todos los castings llegó a ser finalista pero antes de salir al escenario se le olvido el baile.
Víctor, que así era como se llamaba el chico, tenia muchas ganas de bailar. Un día en el colegio Luis, un compañero de su clase, dijo en voz alta que a Víctor le gustaba bailar y que eso era de mariquitas. Víctor pegó un grito y le dijo:
- ¡Si tu crees que el baile es de mariquitas pues haya tu, pero a mi gusta y no voy parar hasta conseguir ser un gran bailarín!
Víctor volvió muy enfadado a su casa por lo que le había dicho Luis. Su padre le pregunto que le pasaba y el le dijo que Luis le había dicho que bailar era de mariquitas. Su padre le dijo que no le hiciera caso y que lo había pensado y lo iba a dejar ir a una academia de baile. Víctor se tiró al cuello de su padre para abrazarlo.
Esa misma tarde su padre y él fueron a la academia de baile de la ciudad. Al llegar la directora le dijo que tenía que hacer una prueba para poder entrar en la academia. Tras hacer la prueba la directora habló a solas con el padre de Víctor. Ella le dijo que su hijo bailaba muy bien y que lo iban a dejar entrar en la academia. Su padre le dió la buena noticia en el coche. Víctor se puso muy contento.
Pasaron los días y Víctor iba mejorando. La profesora no se creía que un niño de su edad pudiera hacer cosas tan complicadas. Luis vió a Víctor en la academia y entró a ver lo que hacía. Cuando lo vió bailar se quedo con la boca abierta y en el fondo de su corazón se arrepintió de haberle dicho eso. Cuando Víctor terminó las clases se dió cuenta de que Luis estaba allí. Se vistió corriendo y fue a buscarlo. Cuando lo encontró por el pasillo lo paró. Luis le dijo que le predonara por lo que le dijo en la escuela. Víctor le dijo que no pasaba nada y que lo perdonaba.
Cuando llegó al colegio al día siguiente vió en el tablón de anuncios una competición de baile clásico. Corriendo fue a preguntarele al jefe de estudios si era verdad lo del concurso.El jefe de estudios le dijo que si y le pregunto que si se queria apuntar. Él le dijo que si y si le podia decir la normas del concurso.
Después de pasar todos los castings llegó a ser finalista pero antes de salir al escenario se le olvido el baile.








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