SANTANDER (Cantabria)
Un chorizo peleón
18 Abril 2008 09:50
Hermenegildo era un chico de 15 años. Iba al colegio y tenía su grupo de amigos, como un chaval cualquiera. Un sábado por la mañana, estaba en casa jugando a la Play Station 5 cuando escuchó una voz que no le suele gustar mucho. Era la de su madre Paca, que le decía que tenía que ir a hacer la compra. En la lista aparecía lo siguiente: 120 Kg de patatas, 200 cartones de leche y 160 ristras de chorizo del bueno, del de Palacios.
Hermenegildo se vistió, cogió la lista, un poco dinero ( 30 euritos) y se marchó al súper, que estaba a 5 km de su casa, 10 minutos andando.
Al llegar allí, lo primero que hizo fue dirigirse a la carnicería:
- Buenos días Nano.
- Hola mozo, ¿ qué deseas?
- 160 ristras de chorizo por favor.
-¿ Para qué quieres tanto majo?
- Para nada, solo para una pequeña cena de 8 personas, pero que son muy comedores, jaja.
- Y tanto....-dijo Nano
- Hasta luego.
Hermenegildo cogió la bolsa con el chorizo y se marchó a comprar las demás cosas.
Cogió los 120 kg de patatas y luego cogió los 200 cartones de leche, de la más barata.
Llegó a la caja y sacó los 30 euros que le había dado la madre para pagar todo.
Le sobraron 5,40 euros, así que se compró 55 chupachuses para él y su hermano Gumersindo.
Cuando llegó a casa, su madre le dio las gracias por haber ido a hacer la compra, así que le dejó seguir jugando a la Play Station 5. que era lo que más le gustaba. Se pasaba horas y horas delante de la televisión jugando con ella.
De repente, cuando todos dormían, Hermenegildo se dirigió a la cocina, que estaba a 1 km de su habitación, así que tuvo que coger el pony para ir más rápido. Cuando llegó, se tomó un vaso de agua y observó que todos los chorizos habían desaparecido. Rápidamente, se asomó a la ventana de la cocina para ver si había sido el perro el que se los había comido, pero no era nada de eso, observó como los 160 chorizos corrían por la carretera e iban bailando el chiki-chiki: ¡Los chorizos habrían cobrado vida!
Hermenegildo salió a galope con su pony de 2 metros de altura por la ventana, y fue tras ellos.
Hermenegildo se vistió, cogió la lista, un poco dinero ( 30 euritos) y se marchó al súper, que estaba a 5 km de su casa, 10 minutos andando.
Al llegar allí, lo primero que hizo fue dirigirse a la carnicería:
- Buenos días Nano.
- Hola mozo, ¿ qué deseas?
- 160 ristras de chorizo por favor.
-¿ Para qué quieres tanto majo?
- Para nada, solo para una pequeña cena de 8 personas, pero que son muy comedores, jaja.
- Y tanto....-dijo Nano
- Hasta luego.
Hermenegildo cogió la bolsa con el chorizo y se marchó a comprar las demás cosas.
Cogió los 120 kg de patatas y luego cogió los 200 cartones de leche, de la más barata.
Llegó a la caja y sacó los 30 euros que le había dado la madre para pagar todo.
Le sobraron 5,40 euros, así que se compró 55 chupachuses para él y su hermano Gumersindo.
Cuando llegó a casa, su madre le dio las gracias por haber ido a hacer la compra, así que le dejó seguir jugando a la Play Station 5. que era lo que más le gustaba. Se pasaba horas y horas delante de la televisión jugando con ella.
De repente, cuando todos dormían, Hermenegildo se dirigió a la cocina, que estaba a 1 km de su habitación, así que tuvo que coger el pony para ir más rápido. Cuando llegó, se tomó un vaso de agua y observó que todos los chorizos habían desaparecido. Rápidamente, se asomó a la ventana de la cocina para ver si había sido el perro el que se los había comido, pero no era nada de eso, observó como los 160 chorizos corrían por la carretera e iban bailando el chiki-chiki: ¡Los chorizos habrían cobrado vida!
Hermenegildo salió a galope con su pony de 2 metros de altura por la ventana, y fue tras ellos.
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humor










