ANGLES (Girona)
El árbol Tritzi
18 Abril 2008 16:21
En aquel día azul y soleado, yo estaba sentada bajo el roble más bello del pueblo. Nosotros lo llamamos el roble Tritzi. Era tan grande, majestuoso, en medio de toda aquella llanura tan amplia que tan sólo sentarte en su tronco y quedarte rodeado de sus raíces, desconectabas del mundo real, desaparecían tus problemas...
Lo llamamos Tritzi, porque hace mucho tiempo, al pueblo vino una chica que tenía nuestra edad , se llamaba Tritziana , pero se hacía llamar Tritzi. Los primeros días la vimos pasear con su abuela. Empezamos a hablar con ella dos semanas después, cuando Laura, mi mejor amiga, se la encontró en el mercado del pueblo con su abuela. Laura y Tritzi chocaron de espaldas.
-Perdón -se disculpó Tritzi.
-Ay, lo siento -dijo Laura.
-¡Ay, Laura, hija, hacía tiempo que no te veía! ¿Cómo se encuentra tu mamá? Estos días tenía fiebre ¿no? -preguntó la abuela de Tritzi
-Sí, pero ahora ya está recuperada del todo.
-Mejor... ¡Ay! perdona, Tritzi. Laura te presento a mi nieta Tritzi. Ha venido a pasar unos días conmigo. Sois de la misma edad. Podréis ir de paseo juntas, ¿no? Seguro que seréis buenas amigas. Lo presiento. -la abuela de Tritzi hacía cara de seguridad al decirlo- Bueno, Laura, nos vamos que tenemos mucho trabajo.
-Adiós, adiós Tritzi !
-Adiós -respondió Tritzi.
Laura se fundió entre la multitud de gente del mercado y Tritzi y su abuela se dirigían a casa.
A la mañana siguiente, cuando Laura y yo quedamos para desayunar en el bar “La taza", me dijo:
-¿Sabes? He conocido a Tritzi, la nieta de Maria
-¿Ah, sí? ¿Y cómo dices que se llama? -pregunté yo toda extrañada
-Tritzi -pronunció Laura lentamente para que lo entendiera
-Vale, vale no hace falta que vayas tan lento.
- ¡Es un nombre particular, pero es bonito !
Cambiamos de tema, y empezamos a hablar de nuestras cosas, hasta que se hizo hora de marchar. Saliendo del bar, nos encontramos a Tritzi, que iba sola esta vez .
-Eh, hola, Tritzi.
-Hola, Laura, ¿qué hay?
-Mira te presento a mi mejor amiga, se llama Cristina.
Sí, esa era yo, la mejor amiga de Laura. Nos dimos dos besos y le preguntamos si quería venir al cine esa tarde. Se lo pensó un rato y al final accedió, pues no tenía nada qué hacer.
-¿Quedamos esta tarde aquí mismo, a las 4?-dijo Laura
-De acuerdo.
Fuimos a ver una película de marcianos y princesas, una película bastante rara. Saliendo del cine fuimos a la llanura, nos dirigimos hacia el roble, nos sentamos en sus raíces y empezamos hablar sobre que hacía Tritzi en el pueblo. Su madre quería que visitara a la abuela porque era la única nieta que tenía.. También hablamos de los chicos del pueblo, nos reímos y nos lo pasamos genial.
Durante dos semanas seguidas quedamos todas las tardes en el roble y nos contábamos cosas. Lo teníamos que aprovechar, Tritzi se iba dentro de cuatro días.
-Eh, chicas, tenemos que poner un nombre a este árbol ! -dije yo.
-Mmmm… -Tritzi estuvo un rato pensando
-Ya sé -dijo Laura- Le podemos llamar Tritzi
-¡Sí, vale ! ¿Te parece bien? -dije yo mirándola-
-Sí - dijo ella con una sonrisa en la cara.
-Tu abuela tenía razón cuando dijo que seríamos buenas amigas -dijo Laura sonriente.
-La verdad es que sí, y estos días los quiero aprovechar al máximo, porque sois lo mejor que me ha pasado nunca.
Lo llamamos Tritzi, porque hace mucho tiempo, al pueblo vino una chica que tenía nuestra edad , se llamaba Tritziana , pero se hacía llamar Tritzi. Los primeros días la vimos pasear con su abuela. Empezamos a hablar con ella dos semanas después, cuando Laura, mi mejor amiga, se la encontró en el mercado del pueblo con su abuela. Laura y Tritzi chocaron de espaldas.
-Perdón -se disculpó Tritzi.
-Ay, lo siento -dijo Laura.
-¡Ay, Laura, hija, hacía tiempo que no te veía! ¿Cómo se encuentra tu mamá? Estos días tenía fiebre ¿no? -preguntó la abuela de Tritzi
-Sí, pero ahora ya está recuperada del todo.
-Mejor... ¡Ay! perdona, Tritzi. Laura te presento a mi nieta Tritzi. Ha venido a pasar unos días conmigo. Sois de la misma edad. Podréis ir de paseo juntas, ¿no? Seguro que seréis buenas amigas. Lo presiento. -la abuela de Tritzi hacía cara de seguridad al decirlo- Bueno, Laura, nos vamos que tenemos mucho trabajo.
-Adiós, adiós Tritzi !
-Adiós -respondió Tritzi.
Laura se fundió entre la multitud de gente del mercado y Tritzi y su abuela se dirigían a casa.
A la mañana siguiente, cuando Laura y yo quedamos para desayunar en el bar “La taza", me dijo:
-¿Sabes? He conocido a Tritzi, la nieta de Maria
-¿Ah, sí? ¿Y cómo dices que se llama? -pregunté yo toda extrañada
-Tritzi -pronunció Laura lentamente para que lo entendiera
-Vale, vale no hace falta que vayas tan lento.
- ¡Es un nombre particular, pero es bonito !
Cambiamos de tema, y empezamos a hablar de nuestras cosas, hasta que se hizo hora de marchar. Saliendo del bar, nos encontramos a Tritzi, que iba sola esta vez .
-Eh, hola, Tritzi.
-Hola, Laura, ¿qué hay?
-Mira te presento a mi mejor amiga, se llama Cristina.
Sí, esa era yo, la mejor amiga de Laura. Nos dimos dos besos y le preguntamos si quería venir al cine esa tarde. Se lo pensó un rato y al final accedió, pues no tenía nada qué hacer.
-¿Quedamos esta tarde aquí mismo, a las 4?-dijo Laura
-De acuerdo.
Fuimos a ver una película de marcianos y princesas, una película bastante rara. Saliendo del cine fuimos a la llanura, nos dirigimos hacia el roble, nos sentamos en sus raíces y empezamos hablar sobre que hacía Tritzi en el pueblo. Su madre quería que visitara a la abuela porque era la única nieta que tenía.. También hablamos de los chicos del pueblo, nos reímos y nos lo pasamos genial.
Durante dos semanas seguidas quedamos todas las tardes en el roble y nos contábamos cosas. Lo teníamos que aprovechar, Tritzi se iba dentro de cuatro días.
-Eh, chicas, tenemos que poner un nombre a este árbol ! -dije yo.
-Mmmm… -Tritzi estuvo un rato pensando
-Ya sé -dijo Laura- Le podemos llamar Tritzi
-¡Sí, vale ! ¿Te parece bien? -dije yo mirándola-
-Sí - dijo ella con una sonrisa en la cara.
-Tu abuela tenía razón cuando dijo que seríamos buenas amigas -dijo Laura sonriente.
-La verdad es que sí, y estos días los quiero aprovechar al máximo, porque sois lo mejor que me ha pasado nunca.
Tags:
cómico










