CARCASTILLO (Navarra)
El día negro
21 Abril 2008 17:42
Un día de verano, estaba yo con mis amigos aburridos en el pipero. Llevábamos
allí desde las tres de la tarde y eran ya las cinco cuando aparecieron por la puerta los
mayores. Estos estaban hablando de ir a las vacas a Villafranca. Les dijimos que si
tenían sitio que nos avisaran y nos dijeron que tenían tres, justo los que estábamos
en el pipero en aquel momento.
Nos subimos en el mismo coche los tres. Cuando estábamos ya a la altura de la
rotonda de Marcilla, va y nos para la Guardia Civil. Los guardias nos hacen bajarnos
del coche a todos, al conductor le piden los papeles y a nosotros tres nos miran muy
bien de arriba a abajo y nos cachean durante un rato. Nos preguntan de dónde somos
y adónde vamos. Nosotros les contestamos sin ningún problema pero aun así no nos
dejan marchar. Nos tienen un rato esperando mientras uno de ellos va al Patrol y mira
unas cuantas cosas en el ordenador. Al rato se acerca a nosotros y nos dice que estamos
detenidos por ser sospechosos de tráfico de drogas. Nosotros nos quedamos con la
boca abierta, pensábamos que era una broma.
El guardia civil nos esposa y nos mete en el Patrol a los tres. A los dos mayores les
dice: “sigan y no se preocupen por estos tres, estarán en buenas manos”. De camino al
cuartel, el coche se detiene a socorrer una emergencia.
Aún seguíamos dentro cuando nos dice: “debemos estar aquí un buen rato, así que
les va a tocar esperar aquí adentro”. El se ríe a carcajada limpia.
A la hora, más o menos, reemprendemos el viaje al cuartel. Una vez allí nos meten en
una sala para interrogarnos y para pedirnos algunos datos. Estamos un poco nerviosos
y a veces nos tartamudea la voz. Todo aquello es como una película.
allí desde las tres de la tarde y eran ya las cinco cuando aparecieron por la puerta los
mayores. Estos estaban hablando de ir a las vacas a Villafranca. Les dijimos que si
tenían sitio que nos avisaran y nos dijeron que tenían tres, justo los que estábamos
en el pipero en aquel momento.
Nos subimos en el mismo coche los tres. Cuando estábamos ya a la altura de la
rotonda de Marcilla, va y nos para la Guardia Civil. Los guardias nos hacen bajarnos
del coche a todos, al conductor le piden los papeles y a nosotros tres nos miran muy
bien de arriba a abajo y nos cachean durante un rato. Nos preguntan de dónde somos
y adónde vamos. Nosotros les contestamos sin ningún problema pero aun así no nos
dejan marchar. Nos tienen un rato esperando mientras uno de ellos va al Patrol y mira
unas cuantas cosas en el ordenador. Al rato se acerca a nosotros y nos dice que estamos
detenidos por ser sospechosos de tráfico de drogas. Nosotros nos quedamos con la
boca abierta, pensábamos que era una broma.
El guardia civil nos esposa y nos mete en el Patrol a los tres. A los dos mayores les
dice: “sigan y no se preocupen por estos tres, estarán en buenas manos”. De camino al
cuartel, el coche se detiene a socorrer una emergencia.
Aún seguíamos dentro cuando nos dice: “debemos estar aquí un buen rato, así que
les va a tocar esperar aquí adentro”. El se ríe a carcajada limpia.
A la hora, más o menos, reemprendemos el viaje al cuartel. Una vez allí nos meten en
una sala para interrogarnos y para pedirnos algunos datos. Estamos un poco nerviosos
y a veces nos tartamudea la voz. Todo aquello es como una película.
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aventuras










