BADALONA (Barcelona)
La vieja cotilla
27 Abril 2008 18:38
Mi prima se había trasladado de casa, a un piso mas "acogedor" en el centro. Después de darme esa noticia me dijo " cuando quieras puedes venir a verlo y de paso darme una mano con la pintura", yo sin muchas ganas de hacerlo me sentí comprometido en ayudarla, y le respondí que pasaría por allí en un par de días. Ella muy contenta me dijo el piso y la puerta claro si no, cómo iba a entrar...
Cuando estaba llegando me fijaba en el entorno de aquel barrio y de la gente que lo habitaba, nada extraño, un par de extranjeros por allí, un robo por allá, la tienda de hace cincuenta años que la heredaban de generación en generación y los típicos abuelos en el parque que estaban desde las ocho de la mañana hasta la una del mediodía.
Llegué al fin al piso, una fachada reformada, una puerta de cristal enorme, ventanas un poco sucias pero bonitas....
Llamé al piso que mi prima me había dicho, no respondía nadie. Segundo intento, no respondieron, pero escuché un risita....desesperé al cuarto intento y volví a mi casa.
Hablé por teléfono con mi prima, y me dijo que no tenía ni idea de lo que había pasado ni sabía porque. Aclaró que intentaría averiguar que era y que me lo diría por si era algún tipo de avería en los timbres. Después de hablar, colgó y fue a hablar con el presidente para preguntar sobre la posible avería y este le informó al completo sobre la "avería". Rápidamente me llamó y entre risas me lo explicó, una mujer que vivía allí tenía pinchados los timbres, para que llamaran donde llamaran sonara también en su casa y enterarse así de las conversaciones, y explicó que no sonó en el piso de mi prima porque de tan mal pinchados que estaban algunos no funcionaban bien del todo. También me contó que para llamar a su piso tenia que abrir un buzón, y allí había unos timbres ocultos. Me tenía que dar dos llaves la de la puerta que daba a la calle y la del buzón.
Pero aquí no acabó todo porque el día que fui al abrir el buzón vi que los timbres habían estado forzados y pinchados. Un vecino que bajaba me vio y me acusó de habérselo dicho a la vieja cotilla.....
Cuando estaba llegando me fijaba en el entorno de aquel barrio y de la gente que lo habitaba, nada extraño, un par de extranjeros por allí, un robo por allá, la tienda de hace cincuenta años que la heredaban de generación en generación y los típicos abuelos en el parque que estaban desde las ocho de la mañana hasta la una del mediodía.
Llegué al fin al piso, una fachada reformada, una puerta de cristal enorme, ventanas un poco sucias pero bonitas....
Llamé al piso que mi prima me había dicho, no respondía nadie. Segundo intento, no respondieron, pero escuché un risita....desesperé al cuarto intento y volví a mi casa.
Hablé por teléfono con mi prima, y me dijo que no tenía ni idea de lo que había pasado ni sabía porque. Aclaró que intentaría averiguar que era y que me lo diría por si era algún tipo de avería en los timbres. Después de hablar, colgó y fue a hablar con el presidente para preguntar sobre la posible avería y este le informó al completo sobre la "avería". Rápidamente me llamó y entre risas me lo explicó, una mujer que vivía allí tenía pinchados los timbres, para que llamaran donde llamaran sonara también en su casa y enterarse así de las conversaciones, y explicó que no sonó en el piso de mi prima porque de tan mal pinchados que estaban algunos no funcionaban bien del todo. También me contó que para llamar a su piso tenia que abrir un buzón, y allí había unos timbres ocultos. Me tenía que dar dos llaves la de la puerta que daba a la calle y la del buzón.
Pero aquí no acabó todo porque el día que fui al abrir el buzón vi que los timbres habían estado forzados y pinchados. Un vecino que bajaba me vio y me acusó de habérselo dicho a la vieja cotilla.....








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