LAS PALMAS DE GRAN CANARIA (Las Palmas)
El gelido invierno
29 Abril 2008 16:44
Al borde de la negra noche, mientras debilitado y arrollado por mis pensamientos, dormitando sobre la mesa, un leve sonido o acaso un eco procedente de lo lejano entró por el umbral de la ventana, despertándome de este sosiego y llegando hasta asustarme, recobradas las fuerzas me dirigí mis hacia la imponente ventana escuchando mis suaves pisadas retumbando por la habitación " Que podría ser ese extraño ruido - musité - que me ha despertado de mi reposo", abrí de golpe la ventana esperando ver una sombra extraña o algún ser sacado de los libros de terror, mas mi decepción
superó al miedo de encontrarme con aquella visión, me gire para volver a la mesa pero una sombra blanca reposaba en la silla, si perfil aunque borroso me resultaba conocido, un torrente de recuerdos llegaron a mi cabeza, un recuerdo de un gélido invierno junto a mi amada Elizabeht, un disparo, una tumba, una lapida, un nombre, Elizabeht... Las lágrimas se amontonaban en mis ojos deseosos de echar a llorar, ya no pude contenerlas más y lloré, lloré desesperadamente sobre la a alfombra mientras aquella sombra permanecía inmóvil, observando los sucesos que ocurrían en aquella habitación. Tan desesperado estaba que empecé a gritar a la sombra "Vete espantosa visión, vete y lleva te contigo tus hilos de tristeza que no son bienvenidos en mis recuerdos, Vete y no vuelvas" Me encamine hacia el antiguo cuadro de mi amada "Oh, Elizabeht bendecida por Venus, vuelve al lugar del que no debías haberte ido".
Mientras la sombra expectante, inmóvil. Me gire hacia ella “que esperas para irte por donde has venido”. Una sola palabra salio de su boca…
superó al miedo de encontrarme con aquella visión, me gire para volver a la mesa pero una sombra blanca reposaba en la silla, si perfil aunque borroso me resultaba conocido, un torrente de recuerdos llegaron a mi cabeza, un recuerdo de un gélido invierno junto a mi amada Elizabeht, un disparo, una tumba, una lapida, un nombre, Elizabeht... Las lágrimas se amontonaban en mis ojos deseosos de echar a llorar, ya no pude contenerlas más y lloré, lloré desesperadamente sobre la a alfombra mientras aquella sombra permanecía inmóvil, observando los sucesos que ocurrían en aquella habitación. Tan desesperado estaba que empecé a gritar a la sombra "Vete espantosa visión, vete y lleva te contigo tus hilos de tristeza que no son bienvenidos en mis recuerdos, Vete y no vuelvas" Me encamine hacia el antiguo cuadro de mi amada "Oh, Elizabeht bendecida por Venus, vuelve al lugar del que no debías haberte ido".
Mientras la sombra expectante, inmóvil. Me gire hacia ella “que esperas para irte por donde has venido”. Una sola palabra salio de su boca…








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