TARRAGONA (Tarragona)
Por siempre
29 Abril 2008 21:29
Lloraba. Se encontraba sentada en su sofá, con un cojín entre sus brazos, rodeándolo como si de una persona se tratara. Le intentaba abrazar a él. Tanto tiempo sintió su cuerpo cerca, su dulce olor a perfume de hombre y ahora, tenia que conformarse con la vacía sensación de un objeto inanimado. Las canciones sonaban por todo el piso. Ella las hacía suyas al pronunciar levemente pequeños trozos mientras intentaba calmar su pena, pero era inútil. Las lágrimas no cesaban, sentía un enorme dolor en el pecho, justo donde se encuentra el corazón, el corazón que ella acababa de perder. Miraba los álbum de fotos colocados ordenadamente en una estantería con miedo, miedo a no poder soportar ver su sonrisa y esos ojos verdes que un día la enamoraron. No era capaz de aguantar la angustia que le recorría al respirar así que lo alternaba con caladas a un cigarrillo donde parecía que el humo se llevara suavemente la poca ilusión que le quedaba.
Pensaba en días atrás, cuando él se acercó a ella en medio de la abadía con un ramo de rosas y un anillo. No se produjo ningún sonido, solo se oían romper las olas en la playa. Ella empezó a llorar mientras le abrazaba y de repente se escucho un SI seguido de repetidos TE QUIERO que la llenaron de alegría y que ahora le producían una enferma nostalgia y melancolía. Anunciaron su compromiso al momento, su felicidad podía divisarse a kilómetros con una simple sonrisa dibujada.
Constantemente miraba el anillo. Las lágrimas no pudieron contenerse el día en que se probó el vestido de novia, Le quedaba perfecto, el blanco resaltaba su piel morena y sus ojos brillaban con mas intensidad al mirarse al espejo y ver reflectada la felicidad de entrar en la iglesia y verle allí, en el altar, esperándola.
Pensaba en días atrás, cuando él se acercó a ella en medio de la abadía con un ramo de rosas y un anillo. No se produjo ningún sonido, solo se oían romper las olas en la playa. Ella empezó a llorar mientras le abrazaba y de repente se escucho un SI seguido de repetidos TE QUIERO que la llenaron de alegría y que ahora le producían una enferma nostalgia y melancolía. Anunciaron su compromiso al momento, su felicidad podía divisarse a kilómetros con una simple sonrisa dibujada.
Constantemente miraba el anillo. Las lágrimas no pudieron contenerse el día en que se probó el vestido de novia, Le quedaba perfecto, el blanco resaltaba su piel morena y sus ojos brillaban con mas intensidad al mirarse al espejo y ver reflectada la felicidad de entrar en la iglesia y verle allí, en el altar, esperándola.








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