VALLADOLID (Valladolid)
Si bebes... no conduzcas
29 Abril 2008 22:25
Era muy temprano, faltaba todavía un buen rato para que amaneciera. Iba en su coche con la música muy alta, cantaba y movía la cabeza. Las ventanillas estaban bajadas, el pelo revoleteaba por toda su cabeza. La verdad es que estaba un poco bebida, venía de fiesta con sus amigos. La canción que estaba escuchando le encantaba, no se lo pensó dos veces y empezó a dar palmas como una loca. La curva era muy cerrada, era imposible que no se diera contra algo a esa velocidad... Oyó un ruido como un tortazo, frenó en seco. El retrovisor estaba doblado y había perdido el espejo.
- ¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda! No me jodas, buscar esto ahora.
Se bajó del coche sin ponerse la chaqueta, aunque era una mañana muy calurosa. Según bajó, se dio cuenta de que había luna llena. Utilizó el móvil como linterna para rastrear el suelo, no había acera.
- ¿Dónde se habrá metido ese maldito espejo?
Cruzó al otro lado de la calle, el impacto no había sido muy fuerte, le extrañaba que hubiese llegado hasta allí, pero tenía que comprobarlo. Entonces se percató, estaba delante de un cementerio, ¡horror!
- ¡Mierda! ¡Mierda! ¡******!
Un coche cogió la curva más rápido que ella, casi se la lleva por delante. Los faros iluminaron la calle. Allí estaba el espejo. Corrió hacia él.
Cuando lo cogió, fue hacia su coche, intentó ponerlo en marcha, pero le parecía tarea imposible. Se montó y, cuando cerró la puerta, se dio cuenta de algo, el maletero estaba abierto...
- ¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda! No me jodas, buscar esto ahora.
Se bajó del coche sin ponerse la chaqueta, aunque era una mañana muy calurosa. Según bajó, se dio cuenta de que había luna llena. Utilizó el móvil como linterna para rastrear el suelo, no había acera.
- ¿Dónde se habrá metido ese maldito espejo?
Cruzó al otro lado de la calle, el impacto no había sido muy fuerte, le extrañaba que hubiese llegado hasta allí, pero tenía que comprobarlo. Entonces se percató, estaba delante de un cementerio, ¡horror!
- ¡Mierda! ¡Mierda! ¡******!
Un coche cogió la curva más rápido que ella, casi se la lleva por delante. Los faros iluminaron la calle. Allí estaba el espejo. Corrió hacia él.
Cuando lo cogió, fue hacia su coche, intentó ponerlo en marcha, pero le parecía tarea imposible. Se montó y, cuando cerró la puerta, se dio cuenta de algo, el maletero estaba abierto...








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