CEUTA (Ceuta)
Pipi...¡Una niña feliz!
30 Abril 2008 22:51
Buenos días, hoy escribo para contarles una difícil historia con final feliz que... Bueno, empezaré por el principio de los tiempos.
Una niña a la que sus padres bautizaron (con el horroroso nombre de ...) Pipiola, una niña alegre, extrovertida, con inquietudes
que la mueven hacia su mundo utópico, lleno de fantasía y subrealidad... Rondaba la edad de los doce años cuando su madre la
abandonó mientras hulló despavorida tras un incidente en su trabajo, ¡quedó avergonzada!, y la pobre Pipi se quedó sola en Cuba,
su ciudad natal, vosotros os preguntareis...¿No tenía padre?, pues sí, un hombre de negocios(vamos un businessman) que andaba
todo el día de viaje, y dejaba a su única hija a cargo de un monito parlanchín al que la pequeña llamó Amedio y una yegua preciosa,
-"¡Patosa!", siempre exclamaba Pipi cuando metía las patitas en la comida. Mi "prota", siempre andaba entusiasmada con el
deseo anhelado de recibir el maletín de negocios de su papi lleno de monedas de chocolate que nunca llegaba (ni el maletín, ni
su padre...).Un buen día de calor agobiante de verano, Pipi, cansada de vivir sola ( sin madre ni padre, ni perrito que le ladre), sin
compañía, tan solo con un mono y un caballo andó, con un saco de dinero que su padre (que estaba forrado) le dejó, hacia una
ciudad de Cuba pequeña y modesta, en la que tenía una humilde casa que fue de su madre , entre esas cuatro paredes se crió,
pasó su juventud,...Todo.Pipi, ansiosa de indagar, saber...Allí hizo dos amigos: Tom y Anita, dos niños refinados, polos opuestos
a la educación que recibía Pipi a la que la madre de los niños siempre andaba enseñándole a comer bien, a no ser tan ruda en
sus modales...
Una niña a la que sus padres bautizaron (con el horroroso nombre de ...) Pipiola, una niña alegre, extrovertida, con inquietudes
que la mueven hacia su mundo utópico, lleno de fantasía y subrealidad... Rondaba la edad de los doce años cuando su madre la
abandonó mientras hulló despavorida tras un incidente en su trabajo, ¡quedó avergonzada!, y la pobre Pipi se quedó sola en Cuba,
su ciudad natal, vosotros os preguntareis...¿No tenía padre?, pues sí, un hombre de negocios(vamos un businessman) que andaba
todo el día de viaje, y dejaba a su única hija a cargo de un monito parlanchín al que la pequeña llamó Amedio y una yegua preciosa,
-"¡Patosa!", siempre exclamaba Pipi cuando metía las patitas en la comida. Mi "prota", siempre andaba entusiasmada con el
deseo anhelado de recibir el maletín de negocios de su papi lleno de monedas de chocolate que nunca llegaba (ni el maletín, ni
su padre...).Un buen día de calor agobiante de verano, Pipi, cansada de vivir sola ( sin madre ni padre, ni perrito que le ladre), sin
compañía, tan solo con un mono y un caballo andó, con un saco de dinero que su padre (que estaba forrado) le dejó, hacia una
ciudad de Cuba pequeña y modesta, en la que tenía una humilde casa que fue de su madre , entre esas cuatro paredes se crió,
pasó su juventud,...Todo.Pipi, ansiosa de indagar, saber...Allí hizo dos amigos: Tom y Anita, dos niños refinados, polos opuestos
a la educación que recibía Pipi a la que la madre de los niños siempre andaba enseñándole a comer bien, a no ser tan ruda en
sus modales...








Tags:


