LOGROÑO (La Rioja)
El cántaro encantado
5 Mayo 2008 15:38
Una mañana fría y nevada de el mes de diciembre, Guillermo,un chico de catorce años de edad , travieso y algo pícaro. Decidió jugarse las dos ultimas horas de clases. Como no podía ir a su casa porque estaban sus padres. Así que se le ocurrió ir a su casa por el camino mas largo así cuando llegara sus padres no sospecharían nada.
Como quería ir por el camino mas largo posible, tomo el camino del bosque. Era un bosque algo tenebroso pero a la vez bonito porque estaba tapado por un manto blanco que nadie había pisado.Guillermo no se lo pensó dos veces y sé adentro.
Como se aburría un poco y aquello estaba muy solitario,decidió hacer un muñeco de nieve, después continuo su camino, pero como también se seguía aburriendo se paro a observar si había algo entretenido que hacer por ahí . Se giro hacia su derecha y vio dos pajarillos posados en la rama de un pequeño árbol, Guillermo cogió un poco de nieve, hizo unas bolas y se las tiro a los pájaros para que se asustaran volvió al camino de nuevo pero duro poco rato andando porque vio un extraño sauce gigante que entre sus raíces salientes por el suelo resguardaban algo. Guillermo se acerco sigilosamente y encontró un viejo cántaro, lo cogió y lo intento romper contra el suelo, pensó el como era de barro se aria añicos enseguida pero no, el cántaro se quedo intacto.
Como quería ir por el camino mas largo posible, tomo el camino del bosque. Era un bosque algo tenebroso pero a la vez bonito porque estaba tapado por un manto blanco que nadie había pisado.Guillermo no se lo pensó dos veces y sé adentro.
Como se aburría un poco y aquello estaba muy solitario,decidió hacer un muñeco de nieve, después continuo su camino, pero como también se seguía aburriendo se paro a observar si había algo entretenido que hacer por ahí . Se giro hacia su derecha y vio dos pajarillos posados en la rama de un pequeño árbol, Guillermo cogió un poco de nieve, hizo unas bolas y se las tiro a los pájaros para que se asustaran volvió al camino de nuevo pero duro poco rato andando porque vio un extraño sauce gigante que entre sus raíces salientes por el suelo resguardaban algo. Guillermo se acerco sigilosamente y encontró un viejo cántaro, lo cogió y lo intento romper contra el suelo, pensó el como era de barro se aria añicos enseguida pero no, el cántaro se quedo intacto.








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