SIMANCAS (Valladolid)
Huida de la ciudad
6 Mayo 2008 21:15
Un chico que tenia nuestra edad, vivía en una ciudad . No le gustaba porque había mucho ruido, olía a humo de los coches, las personas iban de un lado para otro muy deprisa. Todo era bullicio, prisas, sobresaltos.... Un día decidió, que cuando fuera mayor, cambiaría el lugar de residencia y se iría a vivir lejos de la ciudad. No sabía exactamente dónde.
Terminó sus estudios y se le planteó el gran problema: ¿Dónde iré a vivir?. Dedicó un tiempo a visitar lugares para ver cual de ellos le gustaba y qué podría hacer. Un día descubrió un lugar perfecto, había un rio, una alameda y una casa abandonada. Se quedó mirando a su alrededor y decidió que ese era el lugar que estaba buscando. Lo primero que hizo fue acondicionar la pequña casa para instalarse. Trabajó mucho y durante bastante tiempo, ya que todo lo hizo él de manera artesanal. El trabajo tuvo su recompensa, la casa le quedó muy acogedora. Mientras arreglaba la casa, los paisanos que vivián en un pueblo cercano, iban a verle. No podían creer que un chicho jóven pudiera vivir en un sitio como ese y sin compañía. Según pasaba el tiempo, los paisanos tomaron la costumbre de ir todos los días a visitar al chico, de tal forma que comenzaron a entrablar amistad. Le ayudaban en lo que podían.
Para poder subsistir tuvo que ingeniárselas y se puso a sembar un huerto con el que obtenía verduras frescas. Como los paisanos le regalaban cosas, entre ellas una gallina, un gallo, una pareja de conejos y una oveja, se juntó con una pequeña granja y los animales les abastecías de carne y huevos. De esta forma, poco a poco, creó el espacio que él soñaba: vivir en medio de la naturaleza, lejos de la bulliciosa ciudad que tanto odiaba, y ser autosuficiente.
Esta forma de vía tenía alguna complicación, porque un día que se puso enfermo, como no tenía ningún medio de comunicación para avisar a un médico, lo pasó francamente mal hasta que llegó un amigo del pueblo y le encontró en tan lamentable estado que le llevó al médico. La cosa no fue tan grave, una simple gripe.
Lo peor de todo sucedió un día que hubo una gran tormenta, llovía tanto que parecía el diluvio universal, el rio creció y creció hasta que casi el agua alcanzaba su casa, él asustado intentó salir, pero cuando iba a alcanzar la puerta, el agua empezó a romper las ventanas, inundandolo todo. Cuando pasó la tormenta, los vecinos del pueblo se acercaron y .................................
Terminó sus estudios y se le planteó el gran problema: ¿Dónde iré a vivir?. Dedicó un tiempo a visitar lugares para ver cual de ellos le gustaba y qué podría hacer. Un día descubrió un lugar perfecto, había un rio, una alameda y una casa abandonada. Se quedó mirando a su alrededor y decidió que ese era el lugar que estaba buscando. Lo primero que hizo fue acondicionar la pequña casa para instalarse. Trabajó mucho y durante bastante tiempo, ya que todo lo hizo él de manera artesanal. El trabajo tuvo su recompensa, la casa le quedó muy acogedora. Mientras arreglaba la casa, los paisanos que vivián en un pueblo cercano, iban a verle. No podían creer que un chicho jóven pudiera vivir en un sitio como ese y sin compañía. Según pasaba el tiempo, los paisanos tomaron la costumbre de ir todos los días a visitar al chico, de tal forma que comenzaron a entrablar amistad. Le ayudaban en lo que podían.
Para poder subsistir tuvo que ingeniárselas y se puso a sembar un huerto con el que obtenía verduras frescas. Como los paisanos le regalaban cosas, entre ellas una gallina, un gallo, una pareja de conejos y una oveja, se juntó con una pequeña granja y los animales les abastecías de carne y huevos. De esta forma, poco a poco, creó el espacio que él soñaba: vivir en medio de la naturaleza, lejos de la bulliciosa ciudad que tanto odiaba, y ser autosuficiente.
Esta forma de vía tenía alguna complicación, porque un día que se puso enfermo, como no tenía ningún medio de comunicación para avisar a un médico, lo pasó francamente mal hasta que llegó un amigo del pueblo y le encontró en tan lamentable estado que le llevó al médico. La cosa no fue tan grave, una simple gripe.
Lo peor de todo sucedió un día que hubo una gran tormenta, llovía tanto que parecía el diluvio universal, el rio creció y creció hasta que casi el agua alcanzaba su casa, él asustado intentó salir, pero cuando iba a alcanzar la puerta, el agua empezó a romper las ventanas, inundandolo todo. Cuando pasó la tormenta, los vecinos del pueblo se acercaron y .................................
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