ORDIZIA (Guipuzcoa)
En busca del "Sueño Americano"
14 Mayo 2008 10:03
Nikolai es un joven albanés de unos veinte años. Este joven vive con su madre viuda y sus tres hermanos, todos menores que él. Todos los ingresos de la familia los aporta Niko, con su trabajo como traficante. Su trabajo consiste en traficar con drogas y armas, junto con otros amigos, con los que forma una banda. Niko no es que sea un hombre importante en la banda, es decir, no es uno de los jefes de la banda, pero su trabajo es necesario para su banda. A su madre no le entusiasma que su hijo sea un traficante, pero ese trabajo es necesario para poder mantener a la familia.
Pero una mañana como todas las demás, recibió una sorprende llamada de uno de sus primos. Este le dijo por teléfono que en América era un hombre muy respetado y querido, que vivía en una mansión con tres mujeres y tenía más de veinte coches en su garaje. Este primo suyo, que también nació en Albania, emigró a Nueva York en busca de trabajo, y la llamada era para ofrecerle trabajo en América. Con lo que Niko no se lo pensó dos veces y cogió un billete de avión hacia Nueva York, en busca del “Sueño Americano”. Pero antes de irse, le prometió a su madre que cada mes le enviaría suficiente dinero como para mantener a su familia. Para poder comprar el billete tuvo que gastarse la mayoría de sus ahorros, que los guardaba para poder comprarse un coche descapotable.
A su llegada a América, su primo lo estaba esperando en el aeropuerto, y al verle, se dieron un fuerte abrazo. Se montaron en el coche y se dirigieron hacía la casa de su primo. Cuando llegaron a un pequeño apartamento, Niko se extraño mucho, ya que en la llamada le dijo que vivía en una mansión. Entonces pensó que era un piso provisional para él, y que cuando consiguiera dinero podría comprarse una mansión como su primo. Cuando subieron al apartamento, su primo Román, le explico la situación. Román no vivía en una mansión, sino en aquel pequeño apartamento; no tenía veinte coches, tenía uno y viejo; y no era nada querido en aquella ciudad, sino que mas bien odiado y estaba sino perseguido por gansters por haberles estafado más de un millón de dólares. Cuando Niko escucho lo que le dijo su primo, se sintió engañado y estafado, pero por otra parte entendió la postura de su primo, que necesitaba de su ayuda. Dada la situación, Niko acepto a ayudarle a reunir el dinero que necesitaba para poder librar a su primo de aquellos gansters que habían intentado matarle en más de una ocasión. Para conseguir el dinero, Niko y Roman empezaron a trabajar como traficantes.
Pero una mañana como todas las demás, recibió una sorprende llamada de uno de sus primos. Este le dijo por teléfono que en América era un hombre muy respetado y querido, que vivía en una mansión con tres mujeres y tenía más de veinte coches en su garaje. Este primo suyo, que también nació en Albania, emigró a Nueva York en busca de trabajo, y la llamada era para ofrecerle trabajo en América. Con lo que Niko no se lo pensó dos veces y cogió un billete de avión hacia Nueva York, en busca del “Sueño Americano”. Pero antes de irse, le prometió a su madre que cada mes le enviaría suficiente dinero como para mantener a su familia. Para poder comprar el billete tuvo que gastarse la mayoría de sus ahorros, que los guardaba para poder comprarse un coche descapotable.
A su llegada a América, su primo lo estaba esperando en el aeropuerto, y al verle, se dieron un fuerte abrazo. Se montaron en el coche y se dirigieron hacía la casa de su primo. Cuando llegaron a un pequeño apartamento, Niko se extraño mucho, ya que en la llamada le dijo que vivía en una mansión. Entonces pensó que era un piso provisional para él, y que cuando consiguiera dinero podría comprarse una mansión como su primo. Cuando subieron al apartamento, su primo Román, le explico la situación. Román no vivía en una mansión, sino en aquel pequeño apartamento; no tenía veinte coches, tenía uno y viejo; y no era nada querido en aquella ciudad, sino que mas bien odiado y estaba sino perseguido por gansters por haberles estafado más de un millón de dólares. Cuando Niko escucho lo que le dijo su primo, se sintió engañado y estafado, pero por otra parte entendió la postura de su primo, que necesitaba de su ayuda. Dada la situación, Niko acepto a ayudarle a reunir el dinero que necesitaba para poder librar a su primo de aquellos gansters que habían intentado matarle en más de una ocasión. Para conseguir el dinero, Niko y Roman empezaron a trabajar como traficantes.








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